Uno de los estudios más utilizados para evaluar la capacidad del sistema auditivo, es la audiometría tonal. Si bien, ayuda a determinar si el paciente es capaz de percibir una variedad de audiofrecuencias tonales, este estudio es un examen médico que utiliza un audiómetro.

Con el audiograma, el médico puede conocer la salud de la audición, mediante la medición de la transmisión de sonido en el oído medio (audición conductiva) o en el oído interno (audición neurosensorial).

Los umbrales de audición son segmentados en decibelios de nivel de audición (dB de HL). Si un paciente tiene un valor de más de 25 dB, ya tiene una pérdida de audición. Las audiometrías se realizan en cabinas audiométricas, que están especialmente acondicionadas y cubiertas de materiales diseñados para absorber el sonido.

Existen dos tipos de audiometrías:

Audiometría tonal liminar o de umbral. El paciente debe reconocer un sonido a determinado volumen. Se utilizan audífonos.

Audiometría tonal supraliminar: Se estudian las sensaciones sonoras, con tres parámetros: intensidad, frecuencia y tiempo de permanencia.